lunes, agosto 15, 2011

convertir los días en una interminable sala de espera de ni siquiera sabes qué, mirar el reloj constantemente como si fuera a ocurrir algo o temiéramos perder el tiempo en ocupaciones vanas, comprobar a cada instante que nadie ha llamado como si aguardáramos una noticia inminente da igual si buena o mala, algo que remueva tus costumbres y te diga que puedes dejar de esperar lo que nunca ocurrirá

3 comentarios:

  1. Que triste todo lo que cuentas.

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  2. Me alegra saber que sigues allí.
    Creo te tienes esa capacidad de ver y analizar todo de una manera muy bella y caótica.

    Enserio me encanta.

    - pero siento que te falta, aquella emoción que te permita seguir con vida sin despertarte cada día recordando lo pasado y desconfiando de lo futuro.

    y no es que aquello este mal.
    es solo que debes dejar de ser el cordero. y convertirte en el lobo.

    Saludos- Desde un lugar muy lejano.

    - Un viajero del tiempo

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  3. te echaba de menos amnésico, no tardes tanto en volver
    "que dejes de esperar lo que nunca ocurrirá"
    todos necesitamos esa llamada

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