No esperes mucho de mí. Te lo advierto, no soy de fiar. No seré
capaz de cumplir tus expectativas. Tengo poco que ofrecer y lo único
que conseguiré será complicarte la vida. Cuando creas saber cómo
voy a actuar, haré todo lo contrario. Cuando me necesites a tu lado,
quizás no atienda tus llamadas. Me he pasado toda la vida
incumpliendo promesas y defraudando a aquellos que confiaron en mí.
No soy nada especial. Soy tan vulgar y aburrido que a veces me doy
asco a mí mismo. Por eso, insisto, no debes esperar nada de mí. Si
lo haces, cuando llegue ese día en que te decepcione, no será culpa
mía, sino tuya.

Jajajaja, una forma muy inteligente y a la vez tonta de escurrir el bulto!!!! Es para troncharse de risa y llorar de lo mismo...
ResponderEliminar