sábado, marzo 27, 2004

Cuántas veces pensaste en dejar todo atrás.
Cuántas lanzarte al vacío sin red.
Cuántas veces te atreviste a decir NO.
A gritar en contra del viento,
A cerrar los ojos al futuro.
El deseo de huir, de arriesgar la vida en un gesto, seguir una señal tal vez equivocada, soñar imposibles, apostar todo por una intuición sin que te importe perderlo.
Y sin embargo, seguimos atados a este frío invierno, al miedo al rechazo, al miedo a que no nos quieran.
Dónde la razón de tanto dolor.