sábado, febrero 17, 2018

Durante mucho tiempo creí que estaba equivocado, que lo que yo hacía estaba mal, que mi forma de ser y actuar era un problema que debía intentar solucionar. Me esforzaba por corregir mi comportamiento, negaba mis propios sentimientos, quería cambiar como fuera, me avergonzaba de mí mismo, me escondía de la gente tratando de ocultar mis fallos para que nadie se diera cuenta de ellos, y aun así sabía que todo el mundo los veía y me señalaba burlándose. Hasta que un día comprendí que no era así, que no había nada por lo que debiera sentirme avergonzado, que nada de lo que hacía, pensaba o sentía estaba mal, y que, al contrario, debía estar orgulloso de mis diferencias. Ya no pido perdón por no ser como los demás, no escondo mis vergüenzas ni trato de ser como no soy y he aprendido a valorar mis particularidades como virtudes y no como defectos.

viernes, febrero 16, 2018

Tu desprecio me estimula. Tu indiferencia me da fuerzas. La injusticia me rebela y me anima a seguir luchando hasta conseguir congelar tu sonrisa condescendiente. El rechazo es la gasolina que me mueve. La burla me impulsa de un modo radical. El silencio llena mi cabeza de palabras que me empujan a seguir adelante. Lucharé para que no puedas ignorarme, no pararé hasta que te rindas a mis pies y entonces quizás sea yo quien prefiera cualquier otra compañía.

jueves, febrero 15, 2018

Lo que no soporto es tu cobardía, tu incapacidad para querer más, tu patológico miedo a las alturas. Que no hayas conseguido lo que de verdad querías solo por miedo a perder algo que ni siquiera te satisface, que no seas capaz de desprenderte de los lazos que te atan a una vida que no deseas, que te niegues a ti mismo la oportunidad de lograr algo mejor, justo aquello que sabes que te haría feliz. Eso me demuestra sin duda que estaba equivocado, que no eres la persona que estaba buscando.

miércoles, febrero 14, 2018

No te engañes. No tenemos tiempo. Solo existe el aquí y ahora. Cuando quieras darte cuenta, todo habrá pasado y te lamentarás por haber perdido la oportunidad que tuviste por precaución, pereza o miedo. No tengas miedo. Vive cada segundo plenamente. Detén todos los relojes. No dejes nada para mañana, proque mañana no existe. Hoy, hoy, hoy... es lo único que tenemos. Derrama todo tu ser en esta hora infinita despojado de temores. No te quedes nunca con las ganas. Será de lo único que te lamentes. Si fracasas, al menos lo habrás intentado. No te quedes con la duda, es un monstruo implacable que te mata por dentro. Muestra orgulloso tus heridas. Un cuerpo sin cicatrices no vale nada. Míralas todos los días con devoción. Ama tus fracasos tanto o más que tus éxitos.

martes, febrero 13, 2018

Cada día es una nueva oportunidad, el comienzo de algo distinto que pueda corregir nuestros errores. Y sin embargo, paralizados por el miedo y las dudas, dejamos que pase sin hacer nada, pensando que tal vez mañana sea mejor día, pero nunca damos ningún paso y consumimos nuestro tiempo hasta que es demasiado tarde. Hoy me he levantado dispuesto a intentarlo, a no permitir que se me escape la ocasión para no tener que arrepentirme toda la vida. Tal vez me equivoque, tal vez el resultado no sea el esperado, pero no puedo seguir esperando a que las cosas sucedan.

lunes, febrero 12, 2018

Asumo mis errores e intento rectificarlos. Entiendo que el perdón a veces es difícil de obtener y estoy dispuesto a cumplir la penitencia que se me imponga. Pero el silencio es una penitencia injusta, un castigo tajante que excluye la redención. No hay nada que hacer, solo esperar a que algún día se rompa y no puedes acelerar la llegada de ese momento. Pero yo soy incapaz de acogerme a la espera pasiva, a esta insoportable sucesión de horas iguales en las que nunca se avista la meta. Prefiero pagar con todo mi esfuerzo antes que quedarme sentado esperando que sucedan cosas que no dependen de mí sin saber si algún día llegarán.