martes, junio 18, 2019

Que lo llames casualidad solo es una prueba de tu ignorancia o tu hipocresía. Apelar a la mala suerte es una muestra de la incapacidad para asumir tu responsabilidad. Yo también pongo excusas y me resisto a reconocer la culpa, fingiendo que nada perturba mi conciencia mientras trato de alejar las dudas, pues nadie quiere mostrar sus flaquezas para convertise en objeto de escarnio, pero me doy cuenta de que eso me impide pasar página y avanzar en mi vida, así que voy a tragarme más mi orgullo, voy a ignorar las críticas, rechazos y desprecios, voy a aprender algo de lo ocurrido y dejar de mirar por el retrovisor para evitar estrellarme de frente contra la realidad. No es casualidad nada de lo que me pasa, no soy el más desafortunado del mundo, no tienen siempre la culpa los demás, así que asumo la parte que me toca con serenidad, sin dramatismo, analizo los hechos con calma y tomo decisiones sin miedo a admitir mis defectos, pero no vengas entonces a reprocharme mi actitud si tú aún no eres capaz de asumir tus errores.

sábado, junio 15, 2019

No sé muy bien de qué va esto, si se trata tan solo de intentar quedar por encima de los demás sin importar el daño que hagas y de creer que tú marcas las leyes del universo y que todos están equivocados. Me siento desubicado, extraño, ajeno a todo lo que contemplo, incapaz de entender cómo funcionan las cosas a mi alrededor, perdido entre rumores asesinos y loco por perder el sentido común que se nos impone. No quiero formar parte de algo que no siento como propio, no quiero llegar a acostumbrarme tanto a una realidad vulgar que rechazo hasta convertirme en algo que no soy ni deseo. Me niego a reconocer la derrota e hincar la rodilla ante la dictadura de lo normal. No acato leyes en las que no creo. Mi vida, mis normas. Soy yo quien decide lo que está bien o mal, la medida de todas las cosas, el único juez válido para mis errores, alfa y omega, causa y efecto, origen y destino. Ser distinto no es estar equivocado, discrepar no debería ser un problema. No eres débil por reconocer tus defectos, pero no caigas en el error de considerar defectos tus diferencias. No son mejores los que se creen mejores. Nada es verdad ni mentira porque lo diga mucha gente o incluso así lo crean todos. No tienen razón las mayorías, ni siquiera las absolutas o cualificadas. Sospecho de la unanimidad. No eres mejor por tener más seguidores ni peor por no actuar como otros esperan que lo hagas. No tienes que responder ante nadie de tu comportamiento. Lejos de someterme, defiendo la diferencia, el orgullo de ser raro, peculiar, único. Y aunque a veces estoy tentado de hacerlo, no voy a dejar que consigan que no me guste a mí mismo.

miércoles, junio 12, 2019

Nos dicen que nos conformemos, que nos acostumbremos a vivir con lo poco o mucho que tenemos, que no aspiremos a más y reconozcamos nuestras limitaciones, que debemos sentirnos afortunados y no aspirar a metas inalcanzables si no queremos que nuestros sueños acaben convirtiéndose en pesadillas. Hay que saber renunciar y parar a tiempo, aseguran, no forzar puertas cerradas ni pretender saltar muros infranqueables. No piedas el tiempo ni las fuerzas en empeños inútiles. Pero yo no quiero resignarme a esto, a quedarme para siempre en este rincón vulgar e incompleto del mundo que habito. Nunca estoy satisfecho y siempre ando buscando un lugar mejor adonde ir, conquistar aquello que deseo aunque no necesito, reincidir en el exceso para no quedarnos cortos. Porque no solo de necesidades vive el hombre, sino también de sueños e ilusiones que solo luchando podrán algún día hacerse realidad.

martes, junio 11, 2019

Estoy aquí dejando simplemente el tiempo pasar sin hacer nada. Compruebo cada poco rato los mensajes y vuelvo sin convicción a tareas rutinarias en las que no creo y nunca consigo acabar. Deberían despedirme por falta de rendimiento. Ni siquiera me importa demasiado. Parecería que lo estoy buscando. Soy un trabajador totalmente ineficiente e ineficaz. Me distraigo demasiado, pierdo el tiempo mirando la interminable lista de asuntos pendientes, incapaz de concentrarme en el trabajo, al que no encuentro sentido. Pero cómo pretendes que sea productivo, si no puedo alejar de mi mente todo lo que perdí contigo.

lunes, junio 10, 2019

Esto va para los perfectos, los que hacen siempre lo correcto, los que tienen boca y nunca se equivocan, los que dan lecciones gratis sin que nadie se las pida, los que no necesitan escuchar consejos, los que lo saben todo por diablos o por viejos, los que nunca dudan, los que siempre aciertan, los únicos, los inimitables, los que harían todo mejor si algún día hicieran algo, los que conocen todas las piedras del camino sin haber tropezado con ellas, los que critican todo pero no admiten crítica alguna, los que nunca se arrepienten, los que lo saben todo sin necesidad de estudiar nada pues aprendieron en la universidad de la vida, los que están más allá del bien y del mal, los que controlan sus reacciones en todo momento, los que mantienen en secreto sus emociones, los que nunca lloran, los que siempre ganan, los expertos en todo y aprendices de nada, los que siempre están de vuelta aunque no hayan ido a ningún sitio, los que corrigen las faltas ajenas, incluidas las de ortografía: Iros todos a la mierda.

domingo, junio 09, 2019

Hay quien, sin saberlo, te da la vida, quien no necesita conocer tus infiernos para apagar el fuego, quien con una sonrisa, una palabra o una mirada, calma cada mañana todos tus miedos y te anima a seguir combatiendo tus fantasmas. Personas que aparecen por casualidad en tu vida y después desaparecen, a las que en un principio no les das importancia y poco a poco descubres en ellas el consuelo y la paz que necesitas, y a las que a menudo se nos olvida dar las gracias. Esto va dedicado a todos ellos, que, por supuesto, ni siquiera saben quienes son.