jueves, julio 22, 2010

Si miento es porque tú me lo pides. Me encuentro frente a ti armado de valor para decirte nada más que la verdad y me miras serena esperando algo distinto. Todo en ti me dice que no es eso lo que quieres, que no te cuente más historias, que después de tantos desengaños no estás dispuesta a soportar un segundo más de realidad. Y entonces yo trato de adornar lo sucedido con palabras serenas, de mostrar una cara más amable de los hechos que pueda consolarte para así hacértelo más sencillo y agradable. No es que tenga nada que ocultar, no confío en mis cualidades para el desastre, son mis faltas leves y vulgares, es tan sólo una manera de hacerte ver que nada en el fondo es demasiado grave. Por eso, no me lo reproches, si alguna vez te miento es porque tú no querrías escuchar la verdad.

1 comentario:

Elena Lechuga dijo...

Una amiga, tambien escritora, me dijo al cumplir los 36 que ya sólo quería una cosa de los hombres, que le mintieran dulcemente hasta que se muriera. Por supuesto, le robé la frase para usarla de título de un textito de los míos.
Me ha encantado encontrarme con el tuyo, que da una visión masculina. Te seguiré a partir de ahora, a ver qué puedo seguir aprendiendo.
Un saludo