martes, enero 07, 2020

No puedo evitar el pensamiento recurrente de que todo lo que sucede es resultado de lo que ha sucedido antes, así pues, lo que me pasa se debe exclusivamente a lo que hice en el pasado, yo soy el responsable de todas mis derrotas y decepciones. Son mis pasos los que me condujeron a este callejón sin salida, mis decisiones apresuradas las que me condenaron sin remedio. Tal vez, si lo pienso fríamente, no tenga por qué ser así y podría señalar a los demás, a las circunstancias o a la mala suerte como responsables de mis errores, pero mi educación católica me hace pensar continuamente en que yo soy el único culpable. Y la verdad es que si miro hacia atrás no puedo más que darle la razón a esas ideas perniciosas que me obsesionan, porque he cometido muchos más errores de los aconsejables, me he pasado de la raya sin complejos, he abusado de la confianza ajena creyendo que todo pecado obtiene su perdón tarde o temprano, me he ganado a pulso todos y cada uno de mis fracasos, he hecho demasiadas cosas de las que me avergüenzo, y lo peor es que estoy seguro de que volveré a hacerlas, creyendo ingenuamente que esta vez va a salir bien.

6 comentarios:

Susana dijo...

No te castigues tanto. Un beso

Rita dijo...

Pero esto tiene una doble vertiente, y lo mismo que somos responsables de nuestros errores también lo somos de nuestros aciertos, y si tuviéramos esto en cuenta sacaríamos las fuerzas necesarias para no hundirnos y seguir adelante. un abrazo.

Devoradora de libros dijo...

Yo creo que más que culpable de lo que has hecho eres responsable, no conlleva tanta culpa.

Besos.

Charo Bolívar dijo...

La moral cristiana nos he criado con el sentimiento de culpa del pecado original de Adan y Eva. Y no a todos por igual, mientras algunos campan a sus anchas haciendo el mal sin prejuicios, otros nos damos golpes en el pecho a diario.

Quitarnos la culpa de las espaldas es nuestra tarea.

Hamiyet Akan dijo...

"Necesitas bailar como si nadie te viera, amar como si nada pudiera lastimarte, cantar como si nadie te estuviera escuchando, y vivir como si el cielo estuviera en la tierra."

Sonríe y sigue la vida. Todo sera mejor :)

RECOMENZAR dijo...

Cuanta genialidad en tu texto Que se parece a mi bastante jajaja abrazos