viernes, septiembre 25, 2026

Luchar contra ti mismo es complicado. Me reprocho mis errores con demasiada dureza. Porque sé que esta soledad no buscada es el resultado de mis elecciones. A veces me lamento, mientras contemplo cómo afuera suceden cosas que no comprendo. Siento el mundo como algo ajeno, como si viniera de otro planeta. Supongo que es el precio que debo pagar por mis rarezas, condenado a vivir siempre al margen, como una sombra en la que nadie repara, como el tipo al que olvidaron invitar a la fiesta. Pero no renuncio a mis manías, solo espero que alguien las comprenda. No estoy dispuesto a fingir lo que no siento ni a conformarme con cualquier compañía. Yo no escogí el camino fácil, no sigo la ruta marcada, no me conformo con hacer lo que todos hacen, no recorro senderos concurridos ni frecuento lugares comunes. Prefiero inventarme caminos donde no los hay, transitar carreteras secundarias, perderme, escoger siempre lo difícil y vivir a la intemperie, aunque a veces el frío arrecie.