martes, junio 12, 2018

Ser bueno está muy mal visto. La honradez, la honestidad, la bondad tienen muy mala fama hoy día. Se valora mucho más la picaresca, el engaño y la trampa, por un lado y la rigidez, la rectitud y la falta de escrúpulos por otro. Pero ser bueno es ser tonto, es una máxima establecida en nuestra sociedad y si te relajas te comen, dicen. Yo prefiero, sin embargo, mostrar un poco de empatía, intentar ayudar a los demás cuando puedo, hacerle las cosas más fáciles y tender la mano, pues bastantes complicaciones ofrece el mundo cada día. Aunque piensen que es un signo de debilidad, yo creo que lo es de fortaleza. Lo inflexible se rompe, incapaz de adaptarse a los cambios acaba cayendo, es mejor mostrar cierta generosidad, ser capaz de renuciar a tus principios cuando las circunstancias así lo requieren, incluso a costa a veces de perder alguna ventaja, y eso acabará sin duda dándonos más satisfacciones, aunque los demás sigan pensando que no compensa.

2 comentarios:

Una Chica Del Montón dijo...

¡Toda la razón del mundo! desgraciadamente en la sociedad en la que vivimos cada vez se vende mas eso ...

Ikana dijo...

Ser bueno puede que no esté bien visto, pero no todos son malos en este mundo.