miércoles, abril 18, 2018

Nadie va a adivinar lo que estás pensando. No somos capaces de descubrir lo que ocurre dentro de la cabeza de otra persona, cómo se siente, qué desea o qué le falta. Siento decírtelo, pero los magos que ves en la tele utilizan trucos. No es verdad que puedan leer tu mente. No es real. Todo es fruto de tu imaginación y del engaño. El médico siempre te pregunta por lo que te pasa, quiere saber qué te duele o qué te notas extraño. Si quieres curarte tendrás que contarle todas los detalles para que te proporcione la medicina adecuada. Si no das ninguna pista, si no gritas cuando algo te duele, si no pides ayuda, no va a venir nadie a darte aquello que necesitas. Por eso tienes que mostrar sin miedo tus heridas, no seguir fingiendo que todo va bien, que nunca pasa nada, llamar a las cosas por su nombre y dejar de esperar que se produzca el milagro y no comportarte más como un niño pequeño que aún cree en la magia.

martes, abril 17, 2018

Doy mucha importancia a los pequeños gestos. Detalles en apariencia insginificantes que pasan desapercibidos para los demás y que no es necesario explicar. Es como un código privado al que nadie más tiene acceso y que solo cobra sentido para las personas afectadas. Una manera de decirnos las cosas en silencio. Puede parecer una tontería, una minucia sin importancia y tal vez para la mayoría lo sea, pero es su propia insignificancia lo que le otorga un valor especial. No sería lo mismo si se tratase de grandes demostraciones públicas ni ostentosos obsequios. Es en los pequeños gestos donde reside el verdadero sentido de toda relación personal.

lunes, abril 16, 2018

Me gusta ver la cara de mis enemigos cuando las cosas me van bien. Todos aquellos que te miraban con desprecio o suficiencia cuando te vieron hundido y que se encargaron de hacer leña del árbol caído, ahora callan o critican menospreciando tus logros. Quienes se creían superiores y te restregaban sus dudosos éxitos por la cara, quitan valor a todo lo que hagas. La gente no soporta que consigas aquello en lo que ellos han fracasado. Si no fue suyo, prefieren que no sea de nadie. No improta lo que tú hayas luchado por alcanzar esa meta, da igual si ni siquiera lo intentaron, en su mente no lo mereces más que ellos. No saben que tú lo hiciste solo para demostrarles que no son mejores que tú, que su envidia es tu medalla y que nada de lo que digan podrá ensombrecer tu triunfo.

domingo, abril 15, 2018

Nuestra mente nos hace creer que tenemos siempre la razón, nos engaña proporcionándonos argumentos falaces para convencernos de ello y no nos permite cuestionarnos si es cierto aquello que creemos. Aceptar el error es complicado, no estamos diseñados para ello, es mejor culpar a cualquier otro o achacar el fallo a las circunstancias o a la mala suerte. Si los demás no saben ver nuestras indudables vrtudes es culpa suya. En mi mente nunca estoy equivocado, aunque todos piensen lo contario, yo soy el único que está en posesión de la verdad, quien siempre hace lo correcto. Bloquea cualquier información que contradiga mis ideas y se encarga de detectar el más mínimo indicio de que estoy en lo cierto. Todo confirma mis teorías, y si algo las desmiente es porque está manipulado. No dejo que la evidencia refute mis resultados. En todo caso, prefiero mirar hacia otro lado. Solo de vez en cuando, cuando me detengo a pensar a solas, me reconozco a mí mismo y a nadie más que tal vez yo también cometo errores.

sábado, abril 14, 2018

A veces es tan fácil como cambiar tu mente, otras es imposible. Hay cosas que está en tu mano lograr, es solo cuestión de ponerle todo el empeño y no rendirse, pero otras no dependen de ti. No importa lo mucho que lo desees, lo que luches para lograrlo, ni siquiera que lo merezcas. No siempre el triunfo es para quien lo merece. No se trata de injusticia sino más bien de puro azar, o de no estar dispuesto a pagar la factura que exige la victoria. No soy tan ingenuo como para creer que todo es posible, eso es solo un eslogan publicitario o una frase motivadora de autoayuda. Es el argumento de quienes se han visto favorecidos por la suerte y han conseguido sus metas, que ignoran que otros lo merecieron incluso más que ellos y no las alcanzaron. Pero para saber si realmente es imposible, tendrás qe intentarlo primero como si no lo fuese, y no una sino mil veces, hasta que compruebes que todas las puertas están cerradas para ti. Solo entonces podrás descansar con la conciencia tranquila, poseyendo la certeza de que hiciste todo lo que estuvo en tus manos y no dejando ningún lugar para la duda, sabiendo que si no fue posible, no fue culpa tuya.

viernes, abril 13, 2018

Cumplir tu función. No cuestionarte tu papel en la sociedad. Aceptar lo que te ha tocado en suerte. Ese es el secreto de la felicidad. Reconocer que nada de lo que hagas podrá cambiar tu destino. Asumir el resultado. No pensar más allá de lo que te corresponde. Respetar los límites. No traspasar nunca las líneas rojas. Seguir la ruta marcada en el camino. No salirte nunca del sendero. No meterte donde no te llaman. Solo así podrás llevar una vida ordenada y serena y te sentirás satisfecho. Lo contrario será complicarte la existencia, buscar problemas innecesarios y chocar contra un muro impenetrable. Pero que nunca se te ocurra preguntarte por el sentido de lo que haces. No te atrevas a querer nada más de lo que posees. No luches contra tu realidad inevitable. Haz siempre lo que debes, lo que se te ha ordenado. Hazlo tú, porque yo no pienso hacerlo.