Asumo mis errores e intento rectificarlos. Entiendo que el perdón a veces es difícil de obtener y estoy dispuesto a cumplir la penitencia que se me imponga. Pero el silencio es una penitencia injusta, un castigo tajante que excluye la redención. No hay nada que hacer, solo esperar a que algún día se rompa y no puedes acelerar la llegada de ese momento. Pero yo soy incapaz de acogerme a la espera pasiva, a esta insoportable sucesión de horas iguales en las que nunca se avista la meta. Prefiero pagar con todo mi esfuerzo antes que quedarme sentado esperando que sucedan cosas que no dependen de mí sin saber si algún día llegarán.
lunes, febrero 12, 2018
domingo, febrero 11, 2018
Muchas veces pienso que me gustaría poder pasar por todo de forma más superficial, sin implicarme tanto y no dejar que las cosas me afecten. Sin duda sería más fácil si pudiera mantener las distancias para no mancharme las manos, evitando así el riesgo de sentirme defraudado. No esperar nada de nadie, verlo todo con frialdad y mostrarme impasible al resultado. Pero nunca lo consigo, me dejo llevar por las ganas y mi cabeza se pone enseguida a imaginar futuros perfectos. Es lo que tiene vivirlo todo de forma intensa. Me gustaría poder hacer como otros y no ser capaz de sentir las cosas de verdad, poder pasar página sin mala conciencia y olvidar lo vivido como si no hubiera existido.
sábado, febrero 10, 2018
Haz que suceda. No te limites a esperar. Nada llega si no lo buscas. Empuja la puerta. Derríbala si hace falta. No esperes a que la montaña venga a ti. Aparca tus miedos. Olvida todas las excusas. Entierra tus prejuicios. Rompe las normas. Crea las tuyas propias. Inventa un nuevo juego. No te quedes con las ganas. Inténtalo una y otra vez hasta conseguirlo. Llega hasta el final. Recorre todo el camino. Resuelve tus dudas. Es ahora o nunca. Levántate del sillón en el que tan cómodamente te has instalado y ve con todas tus fuerzas a por eso que tanto deseas. Porque te va la vida en ello.
viernes, febrero 09, 2018
No cambiar nunca de opinión demuestra poca inteligencia. Aferrarse a una idea es no asumir el paso del tiempo, tan ingenuo como inútil. Todo cambia, nada permanece, nada es ya lo que era. Tú tampoco, por más que nos engañemos diciendo que estamos igual que hace diez años porque hemos dejado de mirarnos en el espejo. Cambiamos mucho a lo largo de nuestra vida, aprendemos cosas y descubrimos que algunas no eran como pensábamos y eso nos hace ver la realidad desde otro punto de vista. Pero eso no significa que antes estuviéramos equivocados, sino que esa era la forma de pensar de nuestro yo de entonces, ni mejor ni peor, diferente. Porque, por más que nos empeñemos en seguir negando nuestras ideas y sensaciones actuales, ya no somos aquel que pensaba aquello.
jueves, febrero 08, 2018
Llegar a un acuerdo suele ser complicado. Supone sacrificar nuestros deseos para asumir como propios algunos de los ajenos y el resultado que salga de la negociación deberemos asumirlo como algo nuestro y aprender a vivir de un modo diferente al que nos gustaría. Por eso cuesta tanto y suele ser traumático. Porque a veces significa días de nervios y noches sin dormir. Puede hacernos perder el apetito y las ganas de nada. Pero debes de aceptar que es necesario, que casi nunca puedes salirte con la tuya y que vivir significa básicamente renunciar.
miércoles, febrero 07, 2018
Si no hay nada de lo que te arrepientas, tu vida no vale la pena. Porque para ganar hay que arriesgar, si no estás dispuesto a jugar, todo será muy aburrido y nunca alcanzarás la victoria. He hecho muchas cosas mal en mi vida y te anuncio que seguiré haciéndolas, he apostado todo al rojo y salió negro, he gastado lo poco que tenía en empresas que no prosperaron, he invertido mi tiempo y mi esfuerzo en personas que no lo merecían, he fracasado mil veces y me arrepiento de muchas de las decisiones que tomé. Solo espero que mañana no tenga también que arrepentirme de esto.
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